Cualquiera que conozca algo sobre el mundillo de la cultura y el arte en El Salvador, sabe dos cosas: uno, que este es muy reducido y todos los que pertenecen a este se conocen o han coincidido en uno o mas eventos. Y dos, que este mundillo, esta lleno de envidias, celos, rivalidades y resentimientos elevados a la máxima potencia. Esto ultimo disfrazado con una cubierta de palabras rebuscadas llenas de rencor y mala leche, como dirían los españoles.
No pertenezco a este mundillo, pero después de leer lo que muchos de ese mundillo escriben en sus blog, uno tiene el deseo de nunca formar parte de él. Y por ello mismo es que he llegado a admirar tanto a una escritora salvadoreña llamada Claudia Hernández.
A sus años ya ha ganado el premio Juan Rulfo y el de la fundación Ana Seghers y el año pasado en el feria de libro de la ciudad colombiana de Bogota, fue listada en los 39 escritores latinoamericanos menores de 39.
Pero, lo que más me impresiono de ella (nunca he leído un libro de ella, ni tengo uno en mi librera, pecado mío, aunque si he leído varios de sus cuentos publicados en los medios) fue lo que declaro a una entrevista de La Prensa Gráfica publicada ayer:
PREGUNTA: Este año la Feria ha centrado su programa en los jóvenes autores latinoamericanos, ¿qué impresión le causa la nueva generación de autores salvadoreños?
CLAUDIA HERNANDEZ: Sinceramente me preocupan un poco las señales que muestra la nueva literatura salvadoreña. Noto que los jóvenes literatos están abrumados por la violencia. Es cierto que la denuncia es lamento y el lamento es denuncia, pero hay otras cosas que mostrar. Creo que están desenfocando la realidad y sólo la reproducen sin más. Otro de los remanentes que observo es que existe sólo intimismo. No es malo, pero no debe ser lo único porque puede no entenderlo el lector.
Comentario: Es lo mismo que pienso yo y Mario Francia (El burro por delante).
P: Respecto a la generación a la que usted pertenece, ¿ cómo percibe a sus colegas?
C.H.: Realmente es loable su trabajo puesto que se enfrentan en un sistema que no les favorece y están haciendo un trabajo excepcional.
[…]
P: ¿Usted huye del fenómeno mediático o es una mera apariencia?
C.H.:No me gusta el fenómeno mediático en cuanto se dirige a mí como persona, porque eso no es lo relevante. Deberíamos aprovechar el poder mediático para que la gente lea.
Lo importante son los cuentos, porque los cuentos son acerca de la gente y es lo que tiene que pervivir… el autor es secundario.
P:¿No le gustaría que las próximas generaciones hablasen de usted?
C.H.: Me agradaría más que recordasen mis cuentos.
Me parece que en un mundillo cultural tan egocentrico y dado a las disputas una mujer tan inteligente y creativa, tenga tan bien asentados… sus pies en el suelo, sus opiniones sobre los demás y su ego personal.
Claudia, si algún día llega por casualidad a leer este humilde blog, sepa que se le admira por su trabajo y se le desea lo mejor en su carrera .