Acuerdos de paz 1992-2009
Viernes, 16 de Enero de 2009

Hace 17 años (como oportunamente recordó Ixquic) en la ciudad de México, en una ceremonia formal y lleno de políticos salvadoreños y de otros países, se firmaron los acuerdos de paz que pusieron el fin de la guerra civil.
Dicha efeméride, que en otros lados se recordaría y celebraría con día libre y ceremonias protocolarias, no es recordada formalmente por el estado salvadoreño, hoy, diecisiete años después.
Transcribo acá algunos fragmentos de los 2 discursos principales que se pronunciaron en aquella ceremonia celebrada en el lugar conocido como el Castillo de Chapultepec.
Al leerlos, me viene a la mente, la canción de aquellos españoles que se llamaba “Como hemos cambiado”. Los fragmentos son algo largos, pero animo al que lee este post a que trata de leerlos todos y en especial, las partes que resalto en negritas.
El carácter inequívocamente nacional del acuerdo de paz suscrito este día, le da la posibilidad efectiva de paz que de el deriva una condición muy especial que tampoco tiene precedentes entre nosotros, en realidad entendemos que desde lo que ahora comienza a ocurrir en el salvador, no es el restablecimiento de una paz preexistente, sino la inauguración de una paz autentica fundada en el consenso social, en la armonía básica entre sectores sociales, políticos e ideológicos y sobre todo en la concepción del país, como totalidad sin exclusiones de ninguna índole.
Nos quedaríamos injustamente cortos si viéramos solo hacia el pasado inmediato para medir la magnitud de lo que ocurre en el salvador de un tiempo a esta parte, la crisis en que se vio envuelta la nación salvadoreña en el ultimo decenio no surgió de la nada, ni fue producto de voluntades aisladas, esta crisis tan dolorosa y trágica tiene antiguas y profundas raíces sociales, políticas, económicas y culturales en el pasado una de las perniciosas fallas de nuestro esquema de vida nacional fue la inexistencia o insuficiencia de los espacios y mecanismos necesarios para permitir el libre juego de las ideas, el desenvolvimiento natural de los distintos proyectos políticos derivados de la libertad de pensamiento y de acción, en síntesis, la ausencia de un verdadero esquema democrático de vida.
La crisis profunda hizo surgir la posibilidad real de la democracia en nuestro país, y si antes hablábamos de democracia incipiente ahora, a partir del acuerdo formalizado solemnemente este día, podemos decir que la democracia salvadoreña nos pertenece a todos y que a su desarrollo y ensanchamiento progresivo nos debemos todos por compromiso patriótico y por asunción compartida de responsabilidades históricas de cara al futuro.
El acuerdo de paz, es un acto de fe en la libertad y perfectibilidad de todo un pueblo […], y por ello decimos que este acuerdo es una plataforma de armonía para el presente y para el futuro.
Por otra parte no es solo el resultado de la negociación lo que tiene valor como producto positivo de un esfuerzo constructivo y concertado, es el método mismo del dialogo, del entendimiento razonable y de la búsqueda sensata y efectiva de soluciones a los problemas mas agudos y mas difíciles lo que ahora destacamos también como algo enormemente significativo para el desarrollo de la democracia salvadoreña.
La violencia es el caldo de cult1vo de la violencia, el entendimiento respetuoso y dinámico, es el caldo de cultivo de la paz. Entendemos a cabalidad que la paz tiene como base un mínimo indispensable de confianza entre los seres humanos, entre los grupos y entre las instituciones, nosotros los salvadoreños venimos de un periodo determinado por la mas errada desconfianza entre personas y entre sectores, ahora nos contagia a todos hacer un consistente ejercicio de construccion de confianza y creemos que el acuerdo de paz, es una base excelente para ello: aunque no se dijeron en el curso de este largo y dificil proceso de negociacion, se fueron dando posibilidades inevitables de confianza en funcion del acuerdo total.
– Alfredo Cristiani, presidente de El Salvador (1989-2004).
La firma del Acuerdo de Paz marca la culminación de una etapa decisiva en la larga y heroica lucha del pueblo salvadoreño por sus ideales de libertado justicia, democracia, dignidad humana y progreso; ha sido la rebeldía indomable de miles y miles de salvadoreños, en su mayoría jóvenes y también niños –como los de Chapultepec– la que ha conducido a que la Nación pacte este nuevo consenso que asegura a todos sus hijos iguales derechos de participación en la conducción del país. Lo principal de este logro es el fin de la hegemonía militar sobre la nación civil, el final de una larguísima época durante la cual fueron ahogados los ideales liberales […] en beneficio de una minoría opulenta, apoyada en la fuerza, que llegó a volverse insensible al clamor del pueblo laborioso y pobre.
Durante muchísimo tiempo, una y otra vez, los salvadoreños intentamos cambiar esta situación por vías pacíficas, incluso electorales, pero estas puertas fueron cerradas
[…]
Nos encaminamos por la ruta de los Acuerdos de Paz a modernizar el Estado y la economía, a conformar un país pluralista política, ideológica, económica y socialmente, como fundamento de una democracia participativa y representativa, de una paz estable y de una reinserción en el mundo, abierta y plural, que permita a los salvadoreños; emplear a fondo su proverbial laboriosidad y creatividad para hacer despegar el desarrollo, asegurarle cauces anchos y variados y altos ritmos.
Deseamos vivir en paz entre los salvadoreños; deseamos vivir en paz con los hermanos países de Centroamérica y establecer con ellos una activa y estrecha cooperación. Estamos decididamente a favor de la total y pronta desmilitarización de Centroamérica, que la convierta en una zona de paz, integración y progreso constante.
– Schafik Handal, Miembro de la Comandancia General del FMLN
y jefe de su comisión negociadora.
¿Cristiani, un arenero, hablado de las causas de la guerra: cierre de espacios democráticos y exclusión y hablando de confianza, dialogo y la búsqueda sensata y efectiva de soluciones?
¿Handal, hablando de desmilitarización, de la inserción de El Salvador en el mundo, ósea hablando de globalización, de modernizar el Estado y la economía?
Increíble. Como decían los españoles de Presuntos Implicados:
como hemos cambiado
que lejos ha quedado aquella amistadAsi como tu y yo perdimos la confianza
Y cada paso que se dio (cada paso que se dio)
aaahh mas nos alejo[…]
Si tal vez tu y yo queremos volveremos a sentir aquella vieja entrega
Escrito por Soy Salvadoreño
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Nos quedaríamos injustamente cortos si viéramos solo hacia el pasado inmediato para medir la magnitud de lo que ocurre en el salvador de un tiempo a esta parte, la crisis en que se vio envuelta la nación salvadoreña en el ultimo decenio no surgió de la nada, ni fue producto de voluntades aisladas, esta crisis tan dolorosa y trágica tiene antiguas y profundas raíces sociales, políticas, económicas y culturales en el pasado una de las perniciosas fallas de nuestro esquema de vida nacional fue la inexistencia o insuficiencia de los espacios y mecanismos necesarios para permitir el libre juego de las ideas, el desenvolvimiento natural de los distintos proyectos políticos derivados de la libertad de pensamiento y de acción, en síntesis, la ausencia de un verdadero esquema democrático de vida.
Durante muchísimo tiempo, una y otra vez, los salvadoreños intentamos cambiar esta situación por vías pacíficas, incluso electorales, pero estas puertas fueron cerradas













