50 Carnaval de San Miguel.
Jueves, 27 de Noviembre de 2008

Nací en San Salvador, pero me considero migueleño. Mi papá y mi abuelo, eso si, nacieron y vivieron en San Miguel. Por ello, soy aguilucho y me considero de San Miguel.
Curiosamente nunca he asistido al carnaval de San Miguel, festividad que se da por estas fechas del año, en relación con las fiestas patronales a San Miguel Arcángel la “Reina de la Paz” en esa ciudad oriental. La única vez que estuve en San Miguel para estas fechas fue en 1989 para la boda de un pariente mío. Ese año, debido al conflicto armado y a la ofensiva militar lanzada por el fmln, no se celebro el carnaval.
He oído y visto, sin embargo, en los últimos años, más publicidad a este carnaval. Creo que en parte, se ha debido a que el alcalde de San Miguel, Wilfredo Salgado, ha apostado bastante a esta fiesta. En los primeros años de alcalde, supe que había traído grupos muy famosos para amenizar la fiesta que se desarrolla más que todo en las calles de San Miguel.
El carnaval también ha trascendido las fronteras del país. Migueleños residentes en Estados Unidos han celebrado ese carnaval en los lugares donde viven.
Este año, creo yo, que el carnaval será apoteósico. Es el numero 50, lo que quiere decir que se ha venido celebrando desde 1958, fecha en que el gobernador de San Miguel de ese entonces, Miguel Charlaix, cambio el nombre de la festividad de “Feria de la paz” a “Carvanal de San Miguel”. Algo que contribuyo a que este carnaval fuera ampliamnete conocido, es la conocida canción de Don Francisco Palaviccini que dice:
“Ni pobre, ni rico, ni joven, ni viejo, ni bello, ni feo, ni chele, ni prieto, ni hembra, ni macho, ni alto, ni bajo, todo es igual en San Miguel, en Carnaval.
Siendo rigoristas, entiendo que decir que es un «carnaval», no es apropiado, dada la definición de lo que es un carnaval, pero dejando de lado estos datos, puede decirse que el la fiesta mas popular en estos días en nuestro país.
Algunos calculan que la asistencia solo este año a la fiesta será de un millón de personas, entre migueleños y foráneos, lo que indica que al día de hoy, seguramente los hoteles, rentas de autos y el trafico han de estar copados en la calurosa ciudad oriental.
Francamente, no creo asistir este año al carnaval, ni en los venideros, no soy muy afecto al calor y a las multitudes, ni a la música de alto volumen, pero, si les deseo a los migueleños que la pasen bien, y ojala no haya malas noticias que lamentar. Saludo a mis parientes que viven en San Miguel y a todos los aguiluchos de corazón.
¡Arriba San Miguel!














