Posturas y opiniones religiosas
Martes, 20 de Mayo de 2008

Durante mucho tiempo las encuestas que miden la credibilidad que tienen ante el publico determinadas instituciones en el país, han dado malas calificaciones a las instituciones gubernamentales como la Asamblea Legislativa, los ministerios e instituciones del Poder ejecutivo y por supuesto los tribunales de “justicia” que encabeza la Corte Suprema de Justicia.
En realidad, las únicas instituciones que siempre han encabezado las listas de credibilidad ante la mirada de los salvadoreños son las iglesias. La iglesia católica, en primer lugar y la que tiene mas adherentes, y la iglesia evangelica, formada por decenas de denominaciones, desde las más grandes y conocidas, como las “Asambleas de Dios”, “Luz del Mundo” hasta las mas pequeñas representadas por la típica champita de un cantón donde alguien que apenas sabe leer y escribir se denomina “pastor”, le pone un rotulo pintiparado y ya está allí una nueva “denominación cristiana”.
El punto es que aunque no sorprende que ahora se vea más que nunca a políticos asistiendo a misas, cultos y servicios religiosos con el obvio razonamiento de que algo de la “credibilidad” de estas iglesias se les peguen a ellos, lo sorprendente es que ahora, los líderes religiosos quieran meter sus manos en la política.
Por supuesto, esto no es nada nuevo, desde siempre, este país y otros países donde la iglesia católica ha tenido una posición dominante, siempre esta ha estado pendiente de influenciar las políticas, presupuestos, opiniones e ideas de los gobiernos de turno. Y por supuesto, esta forma de actuar no ha sido exclusiva del catolicismo, pues los luteranos, los anglicanos, los católicos ortodoxos griegos, rusos se han esforzado por hacer otro tanto en los países donde son mayoría.
Digo, sin embargo, que es sorprendente porque aunque esta influencia siempre ha sido solapada, medida e impulsada por medio de discursos exhortativos o grupos de presión a los círculos políticos de manera callada, nunca se había visto como de manera arrogante y calculadora, un pastor ocupara su pulpito “televisivo” para hacer política partidaria y exhortar votar en contra de un partido y declararse amigo de otro.
Y aunque mucho podría argumentarse en contra de tal comportamiento partidario político escandaloso, me quedo con las palabras que Paolo Lüers atinadamente escribiera hace unos días:
Las iglesias no deben meterse en política partidaria, mucho menos electoral. Esa es una regla sacrosanta del Estado laico. Es la otra medalla de la absoluta libertad de culto. El estado no se mete en asuntos religiosos, y las iglesias no se meten en las elecciones. Así de simple.
El pastor general del Tabernáculo Bíblico Bautista Amigos de Israel, Edgar López Bertrand, conocido como “hermano Toby”, está en campaña contra el FMLN, llamando a sus seguidores a no votar por Mauricio Funes. Es una intromisión inaceptable en asuntos electorales, no sólo de un clérigo, sino de una iglesia como institución. Porque todo el mundo sabe que el “hermano Toby” es la iglesia, es su líder espiritual, su director, su dueño.
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La decisión por quién votar en 2009 será, para mucha gente, suficientemente difícil. No hay ninguna razón de convertirla en un enfrentamiento religioso, de transformar las campañas en cruzadas y de pelear contra fantasmas.
El Salvador, sin embargo, no es único país donde los religiosos quieren jugar a políticos. Hace unos días, nada menos que en Paraguay, un obispo católico aprovechando su educación y posición religiosas participo en unas elecciones que gano, convirtiéndose en el nuevo presidente de ese país. Un reportaje del periódico español El Pais, resumía asi el gane del obispo Lugo como presidente de Paraguay:
Su personalidad no había pasado desapercibida en la curia local, pero en vez de colocarlo en la casilla de los sospechosos -bastante ocupada a principios de los ochenta-, el Vaticano consideró a Lugo un candidato interesante a puestos de mayor relevancia en la jerarquía. Es enviado a Roma en 1983, donde se especializa en la Universidad Gregoriana en Doctrina Social de la Iglesia. En el mundo desarrollado el sacerdote aprendió otra lección. Quedó impresionado por el poder de convocatoria y organización de los sindicatos italianos y descubrió que así “es posible hacer lo que la gente cree imposible”, una máxima que figurará en cabeza de su ideario político.
Tras cuatro años en Italia, regresó a Paraguay e integró las comisiones más importantes de la jerarquía local. Y así en 1997 fue ordenado obispo de su San Pedro natal. Lugo puso entonces en marcha muchas de las cosas que había aprendido. Los pobres y los indígenas fueron su prioridad. Se convirtió en un líder natural de miles de personas para las que el poder político era incapaz de escuchar y mucho menos solucionar nada.
A estas alturas, sabía ya que era inevitable ignorar la llamada de la sangre política. En 2005, Lugo pidió a Juan Pablo II que le hiciera obispo emérito y comenzó a barruntar la caída del Partido Colorado.
Como explicación, he de decir que un obispo emerito es aquel obispo que que ha cesado en su oficio porque la Santa Sede le ha aceptado la renuncia.
Lo triste de todo, es que la participación de todos estos lideres en la política no los acerca a la gente, mas bien son ensuciados por esta y la gente es alejada y pierde la confianza en las personas que sedientas de poder se olvidan del propósito de su investidura religiosa.
Un ejemplo de ello claro, es el monseñor de San Salvador Fernando Sáenz. Uno sabe que cualquier tema de actualidad o de noticias es comentado por el señor arzobispo. Sea el tema de salario minimo, delicuencia, uso de condones, educación sexual, secta satanica que se tatua el 666, el sr. Arzobispo siempre es buscado para que diga sus impresiones y comentarios en “beneficio” de la audiencia católica, evangelica y hasta atea de los medios que le buscan y le citan.
Pero, ¿que sucede cuando un grupo de católicos mira un supuesto “milagro” y ven un crucifijo sangrar en Guazapa y en consecuencia arman un grupo creyente buscando sanacion? El arzobispo y el alto clero se queda callado. O como lo cuenta Fernando Romero de La Prensa Grafica:
Fernando Sáenz, arzobispo de San Salvador, dice desconocer lo que sucede en Guazapa, y omite a toda costa hablar del tema. Y otros obispos como Jesús Delgado, vicario general de la diócesis, y quien según Bessy es su orientador espiritual, niegan cualquier comentario sobre Aparición de la Virgen.
Conclusion: Busque a un lider religioso cuando quiera saber a quien votar o que postura politica debe apoyar ante determinada cuestion social. Cuando quiera saber respuestas a sus preguntas religiosas, biblicas, existenciales o de fe, quedese en casa y no los moleste con sus “boberias”, ellos tienen cosas mas importantes que hacer.
Escrito por Soy Salvadoreño
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