Lo que dijo mi buen amigo y coterráneo, [Eduardo Zablah, secretario técnico de la presidencia de la republica], es que el fideicomiso efectivamente generará una deuda (que es obviamente del Estado) pero que el Estado no le dará su aval, su garantía, oficial. Esto último, también obvio, es para soslayar el requerimiento constitucional, de que la deuda sea aprobada por una mayoría calificada de diputados.
Pero no hay duda de quien contrae, quien paga y quien garantiza (¡opps! perdón) la deuda es el Estado. ¡No! Dice [Zablah]. Es el Fideicomiso (así con mayúscula) porque será un ente autónomo con capacidad de contraer deudas. ¿Pero, quien es el dueño del Fideicomiso? El dueño del Fideicomiso es el Estado. Entonces ¿En qué quedamos?
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El propósito de la deuda es bueno. De eso no hay duda. Y su aprobación se hace necesaria. Y si para eso hay necesidad de modificar el idioma de Cervantes, pues que así sea.
- Ernesto Rivas, ex-embajador de El Salvador en Estados Unidos
Traducción libre de lo escrito por Ernesto Rivas:
Eduardo Zablah, ayer prostituyo el idioma para justificar un fideicomiso que sera deuda del estado pero que el estado no le da su respaldo, pero si el fideicomiso, fideicomiso que si pertenenece al estado. Y aunque se oye enredado y prostituir el idioma no esta bien, esta bueno si se trata de superar a los malvados del fmln que no quieren aprobar deuda y que a saber a quienes representan, si todos los “buenos salvadoreños” queremos que el estado se endeude.
P.D. JC, un comentarista ocasional de este blog, mencionaba en un comentario que decir politico y decir hipocrita es tautología. ¿Aplicara la frase a ex-diplomaticos tambien? Que triste.