Una muerte sin sentido
Martes, 5 de Junio de 2007
Hoy fui a almorzar al Biggest y me percate que al igual que el Pollo Real tienen disponible el diario de hoy para los clientes. Puesto que almorzaba solo, me dispuse a hojearlo. Por lo general, evito ese diario por que eso es bueno para mi salud mental, además de que el es peor diario que tiene este país.
Me llamo la atención, sin embargo, la nota que publicaron en la pagina 6. Se trataba del funeral y entierro de un joven de tan solo 19 años que falleció en la madrugada del domingo en un accidente de transito. El iba conduciendo su vehiculo solo y se estrello en un poste sobre la 79 av. Sur, a tan solo unas cuadras abajo después de la iglesia católica Corazón de Maria. Justo en la curva.
Vaya la coincidencia, Ayer justo pase por allí como a eso de las 11 de la noche y recuerdo haber pensado que esa curva en forma de s es una poco fea cuando se va un poco rapido.
El reportaje no dice si Carlos Mata (si, justo como el cantante venezolano se llamaba el muchacho) iba embriagado o no, pero he de suponer que es muy probable que algunos tragos en una parranda sabatina que termina en la madrugada pudo haberle causado el que perdiera el control de su vehiculo y saliera despedido, pues, de acuerdo a las autoridades, es casi seguro que no haya llevado cinturón de seguridad. Encontraron su cadáver fuera del vehiculo

Matita, como era llamado por sus amigos, según el diario, tenía una página en Internet. Supuse que era en el hi5 y cabal, encontré su página, es esta. En realidad, no tiene nada de especial, es una página como los miles de salvadoreños de su edad que abren una página de Internet. Un joven recién graduado de bachillerato empezando a estudiar en la universidad, con novia y amigos de su edad. Encontré en su pagina también las fotos de él y de el auto que conducía cuando tuvo el accidente.

Me da cólera que Carlos haya muerto una muerte sin sentido. Que se use el cinturón de seguridad es una práctica hecha ley que ha salvado vidas. Que uno no beba si va a conducir es otra. No son cosas nuevas. No son tips o recomendaciones que quedan a discreción de hacerlas o no. ¿Por qué hay tantos jóvenes de 19 en adelante, como Carlos, que piensan que no les va a suceder nada, que son invencibles? ¿Por qué siempre ellos tienen que salir con frases hechas como “de algo se tiene que morir uno” o la más estupida “al que le toca, le toca”? Lo peor de todo es que este fin de semana, seguro que alguno de sus amigos, que acompañaron a su mamá y familia este lunes en el entierro, harán lo mismo que seguro hizo Carlos el sábado 2 de junio, horas antes del domingo 3 cuando celebraría su cumpleaños numero 19: se irán de parranda el viernes o el sábado, a beber y a manejar sus carros de madrugada cansados y desvelados pensando que nada malo pasara. Estupidos. Si quisieran, podrían honrar la muerte de su amigo, poniéndole un sentido. El sentido de haberles dado la lección que uno debe de ser responsable con su vida y con la de los demás. Que uno no debe beber y manejar. Que uno debe usar el cinturón de seguridad cada vez que maneja.
Mis condolencias a la familia de Carlos y a sus amigos que honraran su memoria.














