Libros Agonizantes
Lunes, 12 de Marzo de 2007

Cuando me case y salí de la casa de mis padres, lo único que tenia que empacar eran mi ropa y mis libros. Nada más. Nunca compre muebles, electrodomésticos (exceptuando un pequeño radio despertador y una computadora de escritorio –que regale hace años-) ni nada.
Ropa lo que se dice ropa, muy poca, si la comparamos, con la cantidad que mi esposa tiene. Pero libros, eran un montón. Mi mamá le dio gracias encarecidamente a mi esposa, por “llevarme” de la casa y libelarla de las cajas de libro, dejándole bastante libre la pequeña bodega en la casa. Mi esposa acepto las gracias agridulcemente, y me pregunto con el ceño fruncido donde tendríamos todos esos libros.
Guarde, pues, mis cajas de libros en la bodeguita que tiene nuestra casa (si, estamos hipotecados para 20 años, pero la consideramos nuestra ya) e hice planes de adquirir una librera donde tener mis libros y mi colección de revistas.
En una salida larga que tuvimos, el desastre nos azoto. La tubería flexible que sube el agua al inodoro se desprendió de la válvula de alimentación (dada la afición del constructor –El grupo Poma- de comprar cosas baratas, como me explico el fontanero), y el agua empezó a fluir por varias horas causando una pequeña inundación. El agua alcanzo la bodeguita y las cajas pero al darnos cuenta del desastre, secamos el piso, y verifique que todo estaba en orden pues las cajas apenas estaban húmedas. Cerré la bodega y deje para otro día (cual zope) la tarea de ordenar los libros
Lo triste fue darme cuenta el fin de semana pasado (que dedique a poner en orden mis papeles y libros y hacer una limpieza general) que la humedad se impregno en las cajas y empezó a arruinar mis queridos libros y revistas.
Para darles un recuento de daños breve les comentare que el fin de semana tuve echar a la basura: una edición del Decameron bastante completa y de “La Cabaña del Tio Tom”, de la novela titulada “Corazón Ladino” de la salvadoreña Yolanda Martinez, de 2 libros de redes y dos de lenguaje C. Además, tire el libro “UNA MUERTE ANUNCIADA: El Asesinato de los Jesuitas en El Salvador”, publicado por la UCA, una compilación de cuentos de Ágata Christie, Graham Greene y Ray Bradbury, entre otros. Bote también un libro de Visual Basic y otros 5 libros (novelas, cuentos y biografías) que no recuerdo ahora.
Lo que me resisto a botar, aunque parece inevitable dado su estado actual (libros húmedos, llenos de hongos y moho) es mi colección de mas de 8 años de PcMagazine, 19 de mi colección de 35 libros de Ágata Christie (de la Editorial Molino de Barcelona, España), además de un par de libros de análisis de sistemas informáticos y de computación y tres novelas de Julio Verne.
¿Conoce alguien un lugar (o un liquido o procedimiento) que me ayude a restaurar revistas y libros húmedos, apestosos y con hongos (hongos negros y amarillos). Mis libros, que tengo secando al sol desde el sábado, están pidiendo auxilio aunque cada día los doy por muertos. Mis libros están agonizando, ¿hay alguien que pueda ayudarlos?














