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Servicio al Cliente (I)

Martes, 24 de Octubre de 2006

Para leer mas de: Gente, Empresa Privada

Es el conjunto de actividades interrelacionadas que ofrece un suministrador con el fin de que el cliente obtenga el producto en el momento y lugar adecuado y se asegure un uso correcto del mismo”.

Así define el sitio monografías.com el concepto servicio al cliente. Bancos, restaurantes, hoteles, almacenes de comercio al detalle, gasolineras y casi toda empresa de servicios y de comercio que existe, esta enterado del concepto y todos (algunos mejor que otros) tratan de enseñar a los empleados lo importante que son los clientes y el servicio que se les da.

Por esa razón, cuando se va a la pizza hut (o cualquier otro restaurante) el mesero o mesera se presenta con su nombre y le recomienda y le ayuda con su orden (a veces recomendándole los platos mas caros, por supuesto). Le alcanza los cubiertos o las servilletas que necesita. Le coloca la silla para el niño y le pregunta a cada rato si todo esta bien en la orden.

Por eso en la gasolinera, el despachador, le limpia los vidrios o le revisa el nivel del aceite o de presión de aire en las llantas. Y le ofrece venderle aceite, liquido para los frenos o para el sistema hidráulico.

Por eso en el almacén, mientras solo se esta mirando, se acerca la o el dependiente y le pregunta si le puede ayudar en algo.

Sin embargo, en modo diametralmente opuesto, hay dos sectores, manejados por la empresa privada, donde este concepto si es conocido es ignorado totalmente. De hecho, creería yo que en estos dos sectores, lejos de ver a las personas como clientes, se les mira como objetos inanimados que lo único interesante que tienen es que pagan la tarifa. Los dos sectores a los que me refiero son al sector transporte público y los partidos de fútbol.

Empecemos con el último. ¿Se imagina que pasaría si ir al cine a ver una película, significara que usted tiene que llegar 3 o 4 antes de que empiece la película, hacer cola bajo el sol, para luego, no saber si tendrá efectivamente un asiento y quizás le tocara ver parado la película? Y que durante el tiempo que mire la película, tiene que estar expuesto a que los otros asistentes, le rompan la ropa solo porque no les gusta la combinación que escogió, o que le tiren comida, o peor aun, que le lancen desechos humanos inmundos? Y que lo único que puede comprar para comer, es comida hecha en condiciones de higiene mínimas o inexistentes? ¿Y que los únicos sanitarios disponibles están sucios, repletos de inmundicia y sin agua?

Bueno, si eso significara una salida al cine, seguramente el concepto de “ir al cine” seria desconocido para muchos como ahora lo es ir al estadio a ver un partido de fútbol. Nadie en su sano juicio pensaría en invitar a su novia, o mamá o hermana o amiga ir a ver una película para exponerlas a semejante salvajismo. Nadie pensaría en llevar a sus hijos a una salida al cine. Y eso es justamente lo que sucede cuando se habla de partidos de fútbol. Pareciera que en este país, la única audiencia que puede asistir a los estadios son hombres. Y si estos son borrachos cerveceros, mal hablados, violentos y agresivos, sin el más mínimo respeto a los aficionados del equipo contrario, mucho que mejor. La “licencia para asistir al estadio” solo se “emite” a la gente que deja baños apestosos, que mancha y destruye cualquier mobiliario, que escupe, orina y tira sus desechos a los demás y que se torna agresiva arropada entre la muchedumbre.

Estúpidamente, sin embargo, los medios de comunicación se refieren a esta clase de personas como la “noble afición”. Y si la policía arresta y echa a algunos de los revoltosos, los medios dicen que la policía hace uso de violencia “gratuita” contra aficionados que lo único que buscan es “un poco de diversión”. Y si por casualidad, algunas “ellas” se atreven a ir al estadio, claro esta, a las zonas mas caras o a los palcos, y nunca solas, sino que siendo acompañados por un grupo de “ellos”, el suceso es tan excepcional que el reportero dice o escribe que “el sexo bello se hizo presente a la justa deportiva”.

Estúpidamente también, ni los directivos recientemente electos de la federación de fútbol ni ningún directivo de algún equipo de la primera división se ha pronunciado contra las aberraciones que suceden en los estadios, ni han anunciado medidas que garanticen que llegar al estadio a ver un partido debe ser visto como un evento de entretenimiento familiar. A ellos parece gustarles el estatus quo. Y es estupido porque toda la vida, la federación y los clubes de fútbol se quejan de que no tienen los medios económicos para sostener a la selección o a sus equipos. ¿Tienen tan poco sesera que no se dan cuenta que atrayendo a familias enteras a los estadios se lograrían mas ingresos para la tan ansiada solvencia económica? ¿Acaso no entiende que países como España, Italia o la mas cercana Costa Rica tienen mas éxito en su fútbol precisamente porque tienen mas ingresos y esto es resultado de hacer mas seguro la asistencia a un evento deportivo? ¿No han visto fotos o nunca habrán asistido tales mediocres a otros estadios para darse cuenta como en esos países, gente normal y decente con su familia o grupos de chicas o mujeres adultas acuden al estadio para apoyar a su equipo de la manera mas normal en las secciones o localidades populares? ¿Acaso no imaginan que si lograran que los estadios fuesen seguros y a los revoltosos se les castigara en el acto de la manera mas dura (hasta prohibiéndoles la asistencia a los estadios) la gente decente se animaría a ir a los estadios, gastar su dinero en ello, y las jornadas futbolísticas serian autenticas fiestas populares? ¿Es que no hay nadie que les diga a ellos, que al estadio es mas conveniente que llegue una familia, papá, mamá, hijas e hijos, y que ellos gastarían mas en entradas, alimentos y maltratarían menos las instalaciones del estadio que el que lleguen ahora una pandilla de cinco de un barrio o colonia que compran la entrada mas barata y que en un afán por exhibirse delante de los demás, beben, gritan, escupen, vomitan y orinan donde quieren y manchan y destruyen lo que pueden?

Pero quizás eso sea mucho pedir. Lograr que al estadio y los partidos de fútbol sean eventos de entretenimiento normales, implicaría que los federativos y los directivos de los clubes entiendan conceptos como “servicio al cliente”, “mercadeo” y “planificación”. Pudiera ser fácil concluir que a ellos solo les interesa el dinero, pero eso no es cierto. Si solo eso les interesara, entonces, ya habrían inteligentemente tomado cartas en el asunto, porque la gente normal es la que mas dinero dejaría en los partidos, no las turbas que ahora asisten al estadio. Ellos son, dicho de una forma sencilla, gente cortoplacista y corta de miras. Gente mediocre con títulos altisonantes. Algunos se creen empresarios del deporte. Pobres!.

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Debido a que estoy ejecutando procesos que solo tengo que monitorear su ejecución para asegurarme que todo vaya bien, es que puedo escribir un ratito y postear en mi blog. :)

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